El discurso del intendente tuvo un marcado tinte social al referirse a la red de ocho clubes municipales que funcionan como el corazón latente de las localidades de Pilar. Achával defendió el modelo de comunidad organizada frente al individualismo, señalando que estos espacios son fundamentales para sacar a los chicos de la calle y fortalecer los vínculos entre amigos y familias. "Son lugares que abren sus puertas todos los días para incluir y abrazar a cada pilarense", destacó.
Esta política de cercanía se extiende también a los sectores más vulnerables. El intendente destacó el trabajo silencioso pero constante de las Casas de Desarrollo, las Casas de Abrigo y el apoyo a comedores y merenderos. Según Achával, la gestión municipal tiene la obligación ética de pensar en quienes más lo necesitan, garantizando que el crecimiento del distrito no deje a nadie atrás y que la esperanza en el futuro se construya desde la solidaridad y el acompañamiento territorial.